¿Por qué nos comemos las uñas?

El hábito, o mejor dicho el mal hábito, de comerse las uñas, también denominado onicofagia, puede comenzar de forma tan sencilla como con el hecho de meternos los dedos en la boca, como hacen los niños. Aunque esta no se considera una enfermedad como tal, sí es una patología con un carácter psicológico importante que necesita de ayuda especializada.

¿Por qué nos comemos las uñas?

  • Externa: Ansiedad o nerviosismo, provocado por problemas cotidianos como problemas de pareja, exámenes, problemas económicos o laborales. La persona puede controlarse.
  • Internas: Alteración del sistema nerviosos o desajuste emocional causado por traumas familiares, maltratos, celos, humillaciones, problemas de autoestima, necesidad de auto-flagelación o auto-castigo. El hábito dura años o la persona llega a comerse las uñas de tal manera que se considera autoagresión.

Hay quien piensa que la onicofagia únicamente se debe únicamente a un poco de nerviosismo y, en este caso, las uñas volverán a crecer- Sin embargo, debemos tener en cuenta que este trastorno puede tener consecuencias que ni siquiera imaginas. De todo esto os hemos hablado ya en un post anterior.

En Clínica Pilar Burillo somos especialistas en intervenciones para cualquier problema del ánimo, de la conducta o de la personalidad. ¡Contacta con nosotros, te ayudaremos!

 

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